Hemos hablado muchas veces de lo que supone enfrentarse a una reforma. Y englobamos en ellos, distintos arreglos, cambios parciales o integrales.

Supone un estrés añadido al día a día por diversos motivos:

  • Personas extrañas dentro de nuestro hogar
  • Más o menos suciedad
  • Cambios en la distribución por necesidades espaciales
  • Ruidos
  • Horarios impuestos por la empresa para adecuar el trabajo a los plazos
  • Posibles confrontaciones con los vecinos
  • Desembolso económico
  • Incertidumbre

Un mar de dudas

¿Por dónde empezar? ¿Quién es el adecuado? ¿Será el presupuesto el más realista? ¿Quedará como quiero o espero? ¿Puede ser un fraude? ¿Cómo evito una estafa?

La búsqueda

Elegir a los profesionales que se vana  encargar del tedioso cambio que buscamos es complicado. Surgen muchas dudas en un mercado con una amplia oferta

Como se ha mencionado, nos encontramos en un mar de dudas. Empiezan por la elección de dar o no el paso. Le sigue la indecisión de la forma, el modo y los materiales. El presupuesto juega un papel importante, ya que ni los más baratos son los mejores ni los más caros aseguran un éxito absoluto. 

Si nos encontramos en este punto, lo aconsejable es coger papel y boli y comenzar:

  • Realizar un rastreo orientativo de las empresas o profesionales especializados en aquello que queremos conseguir. No basta con la posibilidad de que puedas realizarlo. Necesitamos la plena certeza. 
  • Exponer y preguntar todo aquello que consideremos necesario para tomar la decisión. No dejar nada a la suposición. Si la empresa es fiable, sabrá responderte tanto en lo afirmativo como en lo negativo.
  • Pedir el presupuesto y que sea sin compromiso. El derecho a informarnos previamente no debe tener un coste adicional.
  • Comparar presupuestos y analizar ventajas y desventajas.
  • Pedir información más allá del proyecto. Informarnos sobre la responsabilidad civil de la misma en caso de accidente o que cuenten con las medidas de prevención necesarias son algunas de las preguntas más frecuentes.

Una ventaja que presentan muchas empresas en el caso de que, lo que busquemos sea una reforma la cual englobe distintas profesiones, es la posibilidad que dentro de la misma, existan esos servicios.

Nos proporcional ahorro en la búsqueda, en el tiempo y la perfecta coordinación entre los mismos. 

Planificación

Y es que, en un primer momento, la consulta es más que nada orientativa. Buscamos asesorarnos sobre la idea principal la cual, puede variar tanto para más como para menos. Unos profesionales cualificados le asegurarán realizar lo necesario acorde a sus peticiones. Ni más, ni menos. 

Una vez decididos, comenzamos los pasos de una correcta planificación. Tanto el resultado final como todo el proceso intermedio suponen un camino que no debe quedar con cabos sueltos. 

En base a una idea, el/los profesionales deben asesorarle en función a distintas variables tales como la edad del edificio, el problema actual y sus controversias, el presupuesto que usted está dispuesto a gastar o, simplemente, teniendo en cuenta sus gustos personales. Podemos dejarnos aconsejar y guiar pero nunca actuar bajo una imposición

Por otro lado, una explicación detallada del proceso. Para muchos todo lo que es y será la reforma es todo un misterio. Por eso mismo, el/los profesionales deben argumentar todos los pasos a seguir, mostrar todas las posibilidades a su alcance así como ventajas e inconvenientes de las mismas. 

Insistimos en la continua comunicación entre cliente y empresa puesto que, los sustos pueden venir después. El conocido inflamiento del presupuesto; la sorpresa cuando ya está hecho. No aceptemos tal desconsideración. Una empresa fiable deja todo acordado y, en el caso de posibles contratiempos o cambios, proceder a una comunicación de los mismos. 

Responsabilidades

La parte más técnica y aburrida pero necesaria. Resulta indispensable para así evitar problemas mayores en un futuro. 

Dejar constancia por escrito de las responsabilidades tanto por desperfectos como por accidentes. As  vez, las garantías que la empresa ofrece por diversos contratiempos como fugas, pequeños desperfectos o la mera limpieza posterior. 

Por otro lado, en el plano económico:

  • Fijar los plazos y las cuantías correspondientes
  • Asegurarnos que se realiza por un medio seguro y con su correspondiente comprobante

Inicio y fin

Cuando nos referimos a los plazos del proyecto no quiere decir que sean inamovibles. Como es lógico puede ocurrir distintos contratiempos imprevisibles que hagan que estos tiempos de alarguen. Aquí entran distintas consideraciones:

  • La mala fe del empresario. 
  • La poca profesionalidad
  • Ausencia de comunicación
  • Errores previsibles

Si no se dan, podemos afirmar que son hechos fortuitos, imprevisibles y reparables. Ante todo, al iniciarnos en un camino así, es importante armarnos de paciencia.

Por escrito

Prevenir mejor que curar. Todo lo acordado, comprado y pagado debe quedar por escrito.

Además de, formalizar un documento en el que, se plasmen las identificaciones de las partes para agilizar las relaciones presentes y futuras. Esto, firmado por ambas partes, nos sirve como elemento de prueba ante posibles discrepancias futuras. 

En Aislahogar, procuramos cumplir con todas las exigencias del cliente. Ofrecemos presupuestos sin compromiso, adecuando el trabajo a la necesidad del cliente y explicando siempre, la mejor opción. Buscamos un trabajo bueno, sin molestias y duradero.

Buscamos una experiencia gratificante, alejando la incertidumbre de la relación y así consolidar a nuestros clientes. 

Realizando una correcta búsqueda, preguntando y asegurando formalmente los acuerdos, nos evitaremos futuros dolores de cabeza. 

Categorías: Información

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