Hoy hablaremos de la importancia de preguntar, expresarnos y recibir respuestas sinceras.

En nuestro día a día estamos expuestos a infinidad de situaciones que desconocemos. Tanto a nivel social como laboral, estamos relacionándonos continuamente con situaciones novedosas y posiblemente desconocidas. 

La confianza, en uno mismo y en el sujeto ante el que queremos o podemos lanzar las preguntas que nos rondan, es un elemento fundamental a la hora de poder salir airosos de dicha situación. 

La comunicación verbal y no verbal forman el conjunto perfecto con el que exteriorizar el interrogante o a la inseguridad que una situación nos produce.

La escucha activa, una forma de darle valor al silencio y un trabajo de análisis del contrario, apreciando los matices de sus palabras, gestos y sensaciones, creando así una imagen completa de la situación y percibiendo la realidad contextual del momento.

La educación y el aprecio por la curiosidad. Corremos el riesgo de sentirnos desprotegidos en el momento de lanzar una pregunta, una duda o un miedo. Comportémonos como queremos que se comporten con nosotros. Seamos el espejo de conducta del otro, mostrando calma y serenidad ante eventuales faltas de respeto y cordialidad.

Somos tan sociables que apenas sabemos hablar

Y quedarnos con las ganas, es una tendencia al alza. En los últimos años, por fin, se está dando voz y valor a la salud mental. Una faceta oculta, escondida, tapada y difuminada de miles de personas que necesitan ayuda para encontrar el camino de la tranquilidad, siendo la terapia una forma más de curar una herida. Los podólogos en los pies; los psicólogos en la mente. 

Y es que, ser un ser social y sociable no es una cualidad natural del ser humano. O sí. Lo que seguro que se nos escapa a muchos, es que esa facultad no está desarrollada de la misma forma en todos los cuerpos. Y no es nada malo; al contrario. Es una forma más de aprender de los demás así como nos posibilita apreciar los matices de cada una de las personalidades.

Y ahora, ronda de preguntas. ¿Alguna duda? ¿Te interesa saber algo más? Se suele producir silencio. Un silencio que esconde miedo, inseguridad o vergüenza. Y esto lo podemos aplicar en varios sentido, ya sea en clase, en el trabajo o en una tienda de ropa.

En lo que refiere al servicio con el que trabajamos en Aislahogar, procuramos escuchar y resolver todas las dudas que el servicio puede propiciar debido a las distintas posibilidades que ofrece cada problema, material o sistema. 

Sin compromiso

Y de verdad. Consultar sin compromiso abre la puerta a exponer las infinitas dudas o ideas que se nos vienen a la cabeza, sin coacciones ni presiones. Funcionamos peor cuando los niveles de presión se elevan. Olvidamos nuestros deseos para comenzar a soportar los de los demás en contra de nuestra voluntad. En Aislahogar, debido a que trabajamos con distintos servicios que abarcan desde el aislamiento hasta las reformas totales o parciales, tenemos el deber profesional y moral de escuchar las ideas y deseos de los clientes y adecuarlos a la realidad. 

Debemos ir por el camino de la seguridad, la determinación y en cierto momento, por la del egoísmo más transparente posible. Y esto último matizarlo: ninguna idea es mejor que otra ni ninguna pregunta es menos importante. 

Si permites abrir tu abanico de preguntas, darás la posibilidad al profesional de recabar esa información y construir una solución perfectamente adecuada a tus intereses. 

Categorías: Información

Aceptar

¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso.